Pero esta oportunidad para mi tuvo un sabor muy especial, ya que fue el Baby Shower de Natalia y me sentí muy contenta al ver las lindas cosas que las chiquillas prepararon para mi bebita, como recuerdo de esta ocasión llevé este pequeño detalle para cada una:


Lo único malo de esa tarde fue que cuando ya nos estábamos despidiendo me robaron la cartera con algo de dinero, mi teléfono celular y mis documentos, además del primer retazo de tela que recibí para la colcha de Natalia. Se pueden imaginar que sentí mucha pena, más que por la pérdida en sí misma, por la sensación de vulnerabilidad que tuve, el sentir que no se está segura en ninguna parte... en fin, afortunadamente conté con todas las amigas que estaban en ese momento, me apoyaron y contuvieron muchísímo, Claudia me pasó dinero para que volviera a casa y Carola, una niña que recién conocía, gentilmente me acompañó a Carabineros para poner la constancia por la pérdida. En todo caso, le agradezco a Dios que haya sido así, que yo ni me haya dado cuenta del momento en que me llevaron la cartera, que no haya sido un asalto y que no corrimos peligro con mi Natalia.
Volviendo a lo bonito, aquí hay una selección de fotografías de esa tarde


